“Usamos palabras que deshumanizan al enemigo para soportarlo”

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Jonas Hassen Khemiri fotografiado por Mireya de Sagarra.

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LUCÍA LIJTMAER

La revelación literaria de la temporada emerge también como una revelación física. De eso no hay duda. Alto como un basquetbolista, delgado como un junco, Jonas Hassen Khemiri es como una aparición. Se sienta, entorna los ojos con belleza zen y mira al frente. Las maravillas de la genética, pienso. Suecia y Túnez, bravo. Hurra.

Pero eso es una mera distracción de su obra. Montecore, un tigre único, su último libro, es un sincero, mordaz y brillante relato cuya historia se desgrana de la siguiente manera: Abbas, de orígen tunecino, es un fotógrafo sesentón de éxito internacional que ha dejado de hablar con su hijo Jonas hace algún tiempo. Un día llega un mail: es Khadir, el mejor amigo de Abbas, que pide a Jonas que escriban juntos la biografía de Abbas, y así, puedan reencontrarse. Comienza así un intercambio de correspondencia que desgranará el pasado de Abbas, los recuerdos de Jonas y la propia versión de toda la historia de Khadir.

Montecore se revela como una obra inteligente, mucho más inteligente de lo que es en apariencia, jugando con el lector y los lugares comunes de lo que todos entendemos por identidad, familia, pasado e historia. Estos son sus pilares, comentados por el autor:

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Formato

Montecore está formalmente compuesto por las cartas que se envían Jonas y Khadir. Eso me permitía jugar con la idea de verdad en los libros, porque a todos nos impone un libro como fuente autorizada. En un momento dado, Khadir le dice a Jonas ‘es la verdad lo que hay que presentar en un libro’. Evidentemente, eso es mentira, pero él lo cree así. La voz de Khadir es tan increíble que incluso podría existir, de tan rara que es. Cada carta es un intento de escribir y reescribir la historia y el pasado de ambos, pero no solamente en el caso de Abbas. Jonas también es un narrador mentiroso, y eso me obsesionaba porque la verdad de la historia no existe, o si existe es la que construyen entre todos. La verdad es el arte de la manipulación, aquí”.

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Mito

“Precisamente como no existe la verdad, es necesario magnificar el mito. Khadir quiere creer que la vida de su amigo es mítica, y para eso hay que narrar su vida como si lo fuera. Eso es lo que le intenta decir a Jonas. Porque una historia, contada de generación en generación se transforma en un mito. Cada uno tiene el suyo: para mi generación es la de la lucha de la generación de nuestros padres, que ha quedado desdibujada con el paso de los años. ¿En qué quedó todo aquello? Cuando les escucho hablar de algunas cosas, me doy cuenta de que en nada. Es una generación que ya no habla de política, nunca. Se han aburguesado de tal manera que todo lo anterior queda, precisamente, suspendido en el aire, como un pasado mítico mejor”.

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Lenguaje

El lenguaje es central en la historia. Me obsesiona el lenguaje, cómo se trata en los clichés de la vida diaria. Por eso me gusta mucho escribir obras de teatro, así veo el impacto directo que tiene el lenguaje sobre los actores y el espectador. Eso está en la novela -el lenguaje de Khadir, el de Jonas cuando es niño, que le ayuda a generar su identidad-, pero también en el mundo que nos rodea. Últimamente me obsesiona lo que ha estado pasando el Libia y Siria. Unos llamándo “ratas” al enemigo y los otros contestándoles con el insulto de los “gérmenes”. Usamos palabras que deshumanizan al enemigo para poder soportarlo, y eso es interesantísimo.

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Autobiografía

¿Qué parte de la novela es autobiográfica? Como dice un escritor finlandés que conozco: “exactamente un 27%”. En realidad no es importante, aunque entiendo que le de curiosidad a la gente. Digamos que es una obra muy personal y que tiene tintes biográficos. Me baso en mi propia vida para generar ficción, pero tiene grandes dosis de imaginación también. Básicamente porque no me acuerdo de casi nada de mi infancia.

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Historia e identidad

Lo que más me interesa de lo que nos rodea es subvertir los clichés que todos tenemos con respecto a la identidad nacional, personal, familiar. ¿Qué es ser sueco? ¿Qué es ser hombre? Por eso en Montecore introduje los asesinatos racistas que ocurrieron en Suecia durante los años noventa. Durante mucho tiempo la gente, incluso gente que conozco, decía que todo eso ya había pasado, que no hacía falta recordar esas cosas. Bien, yo me acuerdo del miedo porque era distinto, porque no me parecía a lo que tradicionalmente se considera sueco. Todo lo que pasó en ese momento, como lo que pasó hace poco en Noruega, en realidad nos cuentan cosas vitales de nuestro alrededor. Y es que no podemos soportar que alguien normativo haga cosas espantosas. Mi propia abuela no podía creer que los asesinatos que tuvieron lugar en Malmö en los noventa hubieran sido cometidos por chicos suecos, blancos. “Tiene que ser un extranjero”, repetía. Mi propia abuela. ¿Cómo no va a decir eso algo sobre quienes somos?

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MONTECORE, UN TIGRE ÚNICO

Jonas Hassen Khemiri

MISCELÁNEA



Vida

Nacido en Suecia en 1978, de madre sueca y padre tunecino, Jonas Hassen Khemiri es autor de dos novelas, una recopilación de relatos y varias obras de teatro. Escritor y dramaturgo, es un virtuoso de la lengua, a la que reinventa, enriquece y exprime hasta límites insospechados. Su primera novela, Ett öga rött (Un ojo rojo) recibió el premio Borås Tidning Debutantpris y ha sido llevada al cine. Montecore, ganadora de diversos galardones como el PO Enquist, Sveriges Radios Romanpris y Bellmanpriset, ha sido traducida a numerosas lenguas. Su obra teatral Invasion recibió recientemente el OBIE Award 2011 a la mejor obra Off-Broadway. Vive actualmente entre Estocolmo y Berlín. Es un ponente solicitado a nivel internacional para temas relacionados con lenguaje, identidad, integración y racismo. Asimismo, ha sido lector invitado en universidades como Berkeley y Columbia.

Obra

Montecore. Un tigre único (2011)