Tras la red
"¿Qué ocurre cuando reúnes a un grupo de escritores, editores y críticos en unos cuantos aviones, los depositas a las orillas del Cantábrico en un aislado hotel al borde de la Playa de la Franca durante tres noches, y les mantienes horas y horas en la casona de indianos de Verines devanándose los sesos en torno al tema de la literatura en la era digital?", se pregunta el prólogo del libro.
Pues entre otras cosas, ocurre que 16 de ellos deciden sentarse a escribir un cuento que no sea posible sin internet, una historia imposible de contar antes de que existiera la red. Y este es el resultado.
Autores: Lorenzo Silva, Javier Ruescas, Vanessa Montfort, Manel Loureiro, Doménico Chiappe, Javier Celaya, Miriam Reyes, Cristina Fallarás, Benjamín Escalonilla, Neus Arqués, Luis González, José Manuel Lucía, Anika Lillo, Dolores Romero, María Goicoechea, Arantza Larrauri.
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Sobre el autor
Prólogo: Verines se escribe con P
¿Qué ocurre cuando reúnes a un grupo de escritores, editores y críticos en unos cuantos aviones, los depositas a las orillas del Cantábrico en un aislado hotel al borde de la Playa de la Franca durante tres noches, y les mantienes horas y horas en la casona de indianos de Verines devanándose los sesos en torno al tema de la literatura en la era digital?
Pues que tras largas horas de deliberación casi todos coincidimos en que el bar cerraba demasiado pronto, que los gintónics eran exóticos y que por lo menos el mar siempre estaba abierto. En cuanto a que la literatura será digital o no será, casi nadie lo puso en duda. Durante las sesiones de trabajo, hablamos del mercado del libro electrónico, del impacto de los nuevos soportes de lectura, del escritor y su identidad digital, del papel de la red para distribuir la literatura, para acercar a escritores y a lectores, de los nuevos rituales de escritura y lectura en pantalla. Fuimos trazando círculos en torno a la literatura y nos centramos en describir el nuevo contexto mediático, los nuevos mercados, las nuevas estrategias de marketing, pero de algún modo tuvimos la sensación de que permanentemente se eludía el centro: la literatura en sí misma.
Quedó pendiente preguntarse: ¿Qué nuevos géneros están surgiendo? ¿Qué temas preocupan a los escritores? ¿En qué tipo de sociedad nos estamos convirtiendo? ¿Qué nuevas estrategias literarias empleamos para retratarnos? En definitiva, más allá de soportes de lectura y mecanismos de compra, ¿cómo será la literatura del siglo XXI?
Antes de terminar el encuentro ya sentí añoranza de aquella extraña familia que durante un breve espacio de tiempo habíamos conformado y pensé en un proyecto que nos mantuviera unidos al menos en el ciberespacio. Así pues, esta colección de relatos nace de un grupo de escritores, editores y pensadores que han sentido la necesidad de reflexionar sobre la literatura en relación con uno de los cambios más sustanciales a los que nos hemos visto sometidos en las últimas décadas: la llegada de internet.
Internet ha transformado la forma en que pensamos, habitamos espacios, nos movemos, aprendemos, hacemos negocios, etc., pero fundamentalmente ha cambiado el modo en que nos inventamos a nosotros mismos y nos relacionamos con los demás. Ha generado ya una sociedad distinta, acostumbrada a ese desdoblamiento entre el mundo físico y el virtual que da lugar a tantas nuevas historias. De ahí que surja la idea de crear una colección de relatos cuyo único nexo de unión sea su pertenencia a esta era de internet, historias que no podían acontecer sin la existencia de la red de redes.
De un modo indirecto, esta colección de relatos da respuesta a algunas de las preguntas que se quedaron en el tintero teórico del debate en torno a la literatura en la era digital. Por ejemplo, los medios digital e impreso se fusionan y los relatos empiezan a adquirir características de la escritura en la Red: mayor brevedad, orden aleatorio de sus componentes, una nueva oralidad textual, a la vez que mantienen los pactos entre escritor y lector que forman parte del tradicional placer de la lectura: que la narración nos seduzca, nos entretenga y nos enseñe algo nuevo. En Tras la red, los personajes se convierten en avatares que cambian de identidad como de camisa. Así nos encontramos con relatos en los que nada es lo que parece: una hacker, una extraña enfermedad, un programa del futuro, un abuelo, un príncipe azul. Internet forma parte de la textura de nuestras vidas, hemos integrado las palabras, metáforas y conceptos del ámbito de la informática para explicarnos a nosotros mismos, cortejar al otro, asimilar una negativa. Atávicos juegos de seducción, adicción, traición y abandono se trasladan a un nuevo escenario donde la pantalla nos hace de espejo y los bailes de máscaras se duplican hasta el infinito.
Como escribe Neus Arqués en su blog, “Encerrar a veinticinco escritores en una recóndita playa asturiana es lo que tiene: que terminan constituyéndose en generación. Y esta generación escribe Verines con p, con la p de palabra, de pantalla, de programar/pensar, de público/privado y alguna otra más”.
Tras la red es pues el hijo bastardo de un misterioso encuentro entre escritores, editores y críticos españoles que fueron abducidos desde distintos puntos de la geografía española para ir a parar al municipio Asturiano de Pendueles, en concreto a la Casona de Verines, los días 15 y 16 de septiembre de este año en una operación organizada por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura y la Universidad de Salamanca, en colaboración con el Gobierno del Principado de Asturias y la Fundación Príncipe de Asturias, y co-dirigida por Rogelio Blanco, Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas, y por Luis García Jambrina, profesor de Literatura Española de la Universidad de Salamanca
Al parecer estos fenómenos paranormales tienen lugar cada año desde 1985 y esperamos que sigan aconteciendo por muchos años más.
María Goicoechea
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sigo sin conocer al mañas le e visto en un video y no entiendo por que este hombre del cual seguro se que es especial por como lo mirabas el dia de la presentacion ,se que a tenido despues de ver el video mano importante
QUIERO CONOCERLE.