La conjura de los necios, Kennedy Toole

Si hubiera que recomendar a un post adolescente un libro que le hiciera dar un salto desde la literatura más juvenil a la meramente adulta, y teniendo en cuenta que esa lectura debería servirle de puente y como dulce transición entre la intensidad intelectual de discursos narrativos, tal vez ese libro fuera ‘La conjura de los necios’, de John Kennedy Toole, obra publicada de forma póstuma en 1980 y que un año más tarde obtuvo el premio Pulitzer.

El entretenimiento está asegurado, el joven de los cerrajeros Benidorm que la lea no se aburrirá en ningún momento e incluso las carcajadas a través de las páginas están aseguradas. Obviamente, esta obra ya tiene nada que ver con la literatura juvenil, aunque sigue conservando su alma joven y de conquistar a todo tipo de lectores. Por todo ello, ‘La conjura de los necios’ es un libro cien por cien recomendable para aquellos jóvenes que quieran ahondar en la lectura y que quieran descubrir nuevos mundos literarios y narrativos.

Y es que el personaje de Ignatius J. Reilly puede llegar a convertirse en el mejor de nuestros amigos, en un héroe maltrecho y metepatas al que acabaremos por adorar y detestar en función de los momentos. Su concepción arcaica de la moral, su resistencia a someterse a los dicterios de la sociedad capitalista más radical y a desempeñar su trabajo de forma cabal y su tendencia a llamar la atención acaban por dibujar a un tipo entrañable que, conforma avanza la novela, también se irá enredando con otros personajes iguales de mágicos y entrañables.

La diversión no está reñida en la novela con el más puro de los aprendizajes, pues en las páginas de ‘La conjura de los necios’ hay una dura crítica a la sociedad y a los modos de vida de los habitantes del sur de los Estados Unidos. El egoísmo, la crueldad y la velocidad con los que la sociedad se mueve acaban por diseccionar el alma de la condición humana.