En el próximo mundo

Mario Campaña

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1

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I

Sin estrépito el mundo empieza, mudo.

Un hueco calcinado.

Cochambroso mundo ajeno

Interrogando por un deseado renacer abierto,

El amplio acorde disonando

De la casa que crepita.

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Y sólo un acezante animal acecha

En la calle, la casa, el corazón.

Sólo lo extraño y su telambre

Hila siempre fibras nuevas,

Con su tímida avidez despoja

Y recios lugares palpa, de áspera corteza.

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Tras la espuria intimidad, una grávida materia.

Translúcido metal en las noches nace sin rutina

Que secreta carne cuece en su vaivén.

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Y va creciendo en ese seno extraño el más pronto despertar,

El ansia de un alma vagabunda deslumbrada

Por aquellos ignorados pasos,

Ignotos pasajes entreabiertos.

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Secreta carne allí desaparece y aparece

Entre castas mareas y recónditas auroras.

Fuego que arroja desde el centro un aliento embravecido.

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Y así, en el frío invernal de una redoma,

Es sedosa hoy la compañía,

Sedoso el instante sedoso el mar,

Sedosa libertad: lejos

La pértiga, el bastón, la vara

Que nos conducían amablemente

En nuestro torpe deambular vacío.

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Heme pues, aquí,

Llegado una vez más a este sitio extraño

Donde despierta agitado el pecho

Y en su impaciente monstruosidad, la mano:

Azoca, amigo, lo extraño nos despierta,

Hosco nos salva, justo

En el instante del torpe transigir.

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II

No transigir, no ahogar el fuego, no enterrarlo

Bajo el recio leño humedecido o el manto frío.

Hay un soplo que enciende y otro que apaga.

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Sucia llama a diario señorea

Con sus habladurías ambarinas

Suspendida entre aullidos y gorjeos,

Mientras seca carne sueña caminando

Libre al fin, sus pavores ya alumbrados:

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Ya no quiere su esplendor y desafía su peso

Convulsa como cuerpo bien amado que se ahoga

Cuando gozosamente riñen la boca y el deseo.

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Un diablo de lengua hueca

Intempestivo y furioso rompe el coto

Y libra su aromática espesura.

Seda que huele y quema como llaga

En la garganta, cuando al fin

Respira.

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2

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Resbaloso hueso sin ansias resucita,

Y el cuerpo por su propia savia advierte

Que al cabo todo recomienza,

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Que todo acto es ofrenda, o debería serlo:

Un ramo de gestos, flores etéreas

Entregadas con manos temblorosas;

Un hato por una luz envuelta, abierto

Al fin al limo, al cielo,

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Alcanzando su irrevocable plenitud,

Cuya vaga fragancia impregna todo,

Despliega humores entre adoquines rotos,

Calles rotas, noche rota, un hijo

Asesina al padre implorando su perdón.

Madre que abandona y marcha a tierra ajena.

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Arcilla seca que todo resquebraja.

La muerte zumba alertando oídos sordos.

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En su sigiloso andar, Reina Madre huele

Y a horcajadas azuza y pedalea

Entusiasmada, sobre oxidada bicicleta,

Llevando atrás a su Señora con aparejos relucientes

Que Reina Madre ha revestido con trajes de colores

Para atravesar cada día nuestra ruta.

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Y así serena avanza atraviesa galerías de astros crecidos en batallas,

Que Reina Madre celosa contempla,

Ávida de ramos con esfuerzo congregados:

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Flores que deberíamos cultivar en el corazón o la memoria

Y hacer así más cierta esta avenida incierta,

Esta calle que se borra con los años.

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Nadie reina sin culpa.

Novia, ingenua, la vida no es:

Se eleva presidiendo todo con redobles mortecinos,

Entre trinos que exaltan la congoja,

Y canta dominando el sitio,

Abrazada a una nota como a un fruto altivo.

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Y un día alguien golpea en el aire frío,

En el fondo del mar para llamarnos.

Golpea insistente repite su pequeña mano

Un gesto amigo, manotea para hostigar

Pobremente el tiempo del horror,

La ola envenenada que destroza nubes de oro.

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Y así la vida va, marcando va, como un reloj dañado

Que suena sin dar la hora.

Campana que remece el sueño.

El aleteo sonoro de lo real

No cuenta el tiempo pero advierte,

Y nos despierta al fin,

Y al cabo explota.

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El timbre es siniestro en nuestra casa pero no en la ajena.

En mi pecho un ruido atronador, y un zumbido brillando,

Enmudecido.

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3

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He, la casa ahí, vieja en el paisaje.

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La casa vieja en medio de otras casas.

Resistiendo aires cálidos ráfagas frías,

La niebla que en invierno borra todo.

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El hosco hogar que vieron mis amigos,

Que vieron todos, alguna vez, de paso.

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De su silencio amable se escapa un día.

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Instantes que a otros procuraban goce

Parecían no destinados para mí:

Memorias y deseos, huellas de orfandad.

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Me fui,

Con materiales nuevos levanté otras casas,

Que abandoné también

Y fueron con el tiempo derrumbadas.

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Y he aquí que ésta sigue en pie

Y yo la contemplo una vez más

Desde esta inminencia inesperada

Preguntándome sin fe si puede

Acogerme alguna noche todavía,

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Si puedo un día de viaje

Acercarme y golpear su puerta,

O espiar al acecho sus zumbidos,

El lecho de su sueño duradero.

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EN EL PRÓXIMO MUNDO

Mario Campaña

CANDAYA



Vida

Nacido en Guayaquil, Ecuador, en 1959, Mario Campaña es poeta, ensayista e investigador de la literatura. Desde 1996 dirige la revista Guaraguao, especializada en cultura latinoamericana, que se edita en Barcelona. Sus últimos libros de poemas son Aires de Ellicott City, Candaya (2006; traducido al francés en 2008 con el título Demeure Lontaine) y Días largos y otros poemas (2003). Entre sus ensayos se encuentran: De la flor al tallo: el discurso crítico de las poetas hispanoamericanas (2010), Necesidad de América (2010), Baudelaire. Juego sin triunfos (2006) y Francisco de Quevedo, el hechizo del mundo (2003). Ha preparado varias antologías de poesía hispanoamericana contemporánea, entre las que destacan Casa de luciérnagas. Antología de poetas hispanoamericanas de hoy (2007), Antología de poesía argentina de hoy (2010), Pájaro relojero. Poetas centroamericanos (2009), Antología de poesía mexicana de hoy (2008) y Visiones de lo real en la poesía hispanoamericana (2001). Tradujo Para una tumba de Anatole, de Stéphane Mallarmé. En el próximo mundo ha sido traducido ya al italiano.

Obra

Visiones de lo real en la poesía hispanoamericana, 2001; Días largos y otros poemas (poemario), 2003; Francisco de Quevedo, el hechizo del mundo (ensayo), 2003; Baudelaire. Juego sin triunfos (ensayo), 2006; Aires de Ellicott City, (poemario) 2006; Casa de luciérnagas. Antología de poetas hispanoamericanas de hoy, 2007; Antología de poesía mexicana de hoy, 2008; Pájaro relojero. Poetas centroamericanos, 2009; De la flor al tallo: el discurso crítico de las poetas hispanoamericanas (ensayo), 2010; Necesidad de América (ensayo), 2010; Antología de poesía argentina de hoy, 2010; En el próximo mundo (poemario), 2011.


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